La liviandad de su cuerpo
sin gravedad
dejarse llevar
mecer
corriente abajo
sin saber
si se alejaba
si se acercaba
como puntos cardinales
aquellas piedras blancas
una rama con pequeños helechos
el recuerdo en su piel
la huella del viento
Escuchaba debajo del agua
venían ecos de la nieve lejana
un atajo por el que corría
sus dedos rozando aquel móvil azul
Saboreaba
lo escurridizo
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